Salía de trabajar y justo antes de incorporarme a la autovía, veo a un chico rubio, bien parecido, con pinta de extranjero, haciendo autostop.
Mira que éramos coches que pasábamos por su lado y todos le mirábamos, pero nadie se paraba para recogerlo.
Quizás fuera culpa suya por no mostrar un cartel (normalmente mal escrito a mano) indicando su lugar de destino.
Sin embargo es fácil darse cuenta , que a diferencia de hace unos años (bastantes), ya ni los conductores suben a un desconocido del que no se fían, ni los autostopistas muestran su dedo por temor a ser recogidos por un depravado...
Hay que ver cómo han cambiado los tiempos y las costumbres...para peor , claro...
De todas maneras yo seguiré soñando (creo que a mucha gente, de cualquier sexo, le pasa lo mismo) que un día veo en la calzada a unas chicas increíbles "haciendo dedo", me paro, se montan en mi querido coche( aunque con una ya me conformaba) y como premio a mi generosidad por llevarlas su lugar de destino, y sin que yo lo pida (ni pagando), acabamos enrollados en los asientos del automóvil...y es que por soñar que no quede...,y a veces, ni eso...

Jajajaja... ese Amy y sus fantasías. Creo que a todos los hombres se les pasa por la mente.
Quién sabe... puede que se te cumpla algún día.
Besitos.
Cuando este domingo regresábamos de la playa, también yo me percaté de lo mucho que han cambiado los hábitos en relación con el autostop.
Antes, de lo más socorrido, sobre todo, como fórmula para exprimir al máximo el tiempo y las posibilidades de ocio, entre la gente más joven (playa; nuevas ciudades, más o menos próximas; nuevas discotecas; cambio de aires... Y todo ello, sin necesidad de disponer de coche propio, y ni tan siquiera del dinerillo preciso para el transporte)
Pero a día de hoy, por lo visto...., parece que ya por ambas partes -conductores y autostopistas- se ha escarmentado, y ya sólo se atreven l@s muy osad@s, l@s menos caut@s.
A mí, personalmente, siempre me ha dado mucho respeto (en este tema, sí que siempre he tenido muy presente el "podría haberme ocurrido a mí"). Pero en cambio, mi hermana la mayor, por ejemplo, junto a una de sus mejores amigas, se pasó unos añitos recurriendo al autostop, prácticamente cada fin de semana, para salir de marcha a la zona que más les gustaba a ambas. Recuerdo que en su momento, el tema llegó a levantar verdaderas ampollas en mi casa. No veas la tremenda movida que se formó cuando mis padres se enteraron; y los de la otra chica, ni te cuento... Y además, ellas mismas llegaron a confesar que ya se habían llevado algún que otro sustillo. Por suerte, la cosa no pasó de esto: un susto.
Otr@s, lamentablemente, tuvieron menos fortuna...
En cuanto a ti, querido amy, supongo que tus fantasías encarnan la otra cara de la moneda en esta misma historia, la cara amable, divertida, de inocente fantasioso con ansias de perder definitivamente su inocencia y de quedarse exclusivamente con la vivencia de su fantasía... Jajajajaj........... ;-)
Te confieso que da gusto comprobar cómo no pierdes tu esencia...
Un beso.
Ah! Y a todo esto... Si optas un día por cambiar los roles de tu ensoñación y decidirte tú mismo a esperar en el arcén, sólo tienes que apuntar en tu cartelito particular un escueto "SOY YO, AMY"... Y verás como más de un@ paramos en seco...
Yo tampoco me fiaría ni de hacer auto-stop ni de parar a nadie. Es triste, pero tal como están las cosas...
En cuanto a la fantasía, sigue soñando, que si la deseas con toda intensidad, quién sabe, a lo mejor hasta se cumple. Suerte!!! ¿Por qué carretera echas para ir a trabajar? Ja,ja, es broma.
Es que tal como está el patio cualquiera se arriesga a parar o a ser parado...
Yo también recuerdo de jovencito hace ya años (bueno tampoco soy tan mayor) que cuando iba al pueblo de vacaciones la gente, sobre todo los adolescentes , se movían a las fiestas de los pueblos de al lado haciendo autostop, y sin embargo ahora ya nadie se atreve...
Por cierto por si alguno, mejor alguna, quiere subirse a mi coche para ir a alguna parte...voy en un Seat Ibiza color verde passion....por barcelona y alrededores..je,je
Un saludo
Corren malos tiempos y no pra la lirica, sino para confiar en los demas, en los desconocidos se suele ver potenciales enemigos.
Seria necesario confianzar , porque luego pagan justos por pecadores
besos
No consigues quitarte tus fantasías de la cabeza, ni aún teniendo ya tu Amy particular ¡¡ es increíble !! Eres un fenomeno paranormal, te lo digo yo, ja,ja.
Un beso.
De pequeño siempre me decían: "las flores se miran pero no se tocan..." mientras no pase de ahí...
Un saludo
Jii,ji,jjii,,, de ilusiones se vive y además soñar no cuesta ni está prohibido, así que me uno a tu imaginación, que no a tu fantasía. Un saludo..
recuerdo en Todo Sobre mi Madre, de Almodóvar, en la que se interpretaba una obra, que también se representaba en un capítulo de Los Simpsons, "un tranvía llamado Deseo". La frase que me marcó fue una del personaje de Blanche: "Siempre he confiado en la bondad de los desconocidos", porque creo que es algo que resume mucho lo que pienso.
Me gusta creer que la gente no es tan mala como parece, y no me fio de los comentarios ajenos y, aunque me he llevado trastazos varios, tiendo a pensar que la gente es buena.
Probablemente, si tuviera carnet y circulara por la misma carretera y hubiera visto al chico, es más que probable que le hubiera recogido, porque pienso qué estaría pasando por mi cabeza si estuviera en su lugar.
Sigamos soñando, amy, porque de sueños y esperanzas también se vive.
Un besazo!
autostop...
yo ahora no lo haría si no subiera con algun amigo...
Pero yo creo que tiene que ver con la desconfianza general que tenemos hoy en día de muchas cosas.
No nos fíamos de los otros, y muy a menudo hacemos bien.
Dicen algunos amigos míos que el hombre es malo o egoista por naturaleza...que va con el instinto de supervivencia...
Yo no lo sé.
Por si acaso...
yo de momento, no hago autostop.
un besazo.. soñador.
Ay...por lo que veo cada uno es un mundo...
Un saludo
Sigue soñando Amy...ay esas fantasías que pululan por tu cabeza...
Es complicado el tema del autostop, ya vivimos en una sociedad dónde a veces no nos fiamos ni del vecino, para subir a alguno al coche...
Un petonet.