Salía de trabajar y justo antes de incorporarme a la autovía, veo a un chico rubio, bien parecido, con pinta de extranjero, haciendo autostop.

Mira que éramos coches que pasábamos por su lado y todos le mirábamos, pero nadie se paraba para recogerlo.

Quizás fuera culpa suya por no mostrar un cartel (normalmente mal escrito a mano) indicando su lugar de destino.

Sin embargo es fácil darse cuenta , que a diferencia de hace unos años (bastantes), ya ni los conductores suben a un desconocido del que no se fían, ni los autostopistas muestran su dedo por temor a ser recogidos por un depravado...

Hay que ver cómo han cambiado los tiempos y las costumbres...para peor , claro...

De todas maneras yo seguiré soñando (creo que a mucha gente, de cualquier sexo, le pasa lo mismo) que un día veo en la calzada a unas chicas increíbles "haciendo dedo", me paro, se montan en mi querido coche( aunque con una ya me conformaba) y como premio a mi generosidad por llevarlas su lugar de destino, y sin que yo lo pida (ni pagando), acabamos enrollados en los asientos del automóvil...y es que por soñar que no quede...,y a veces, ni eso...